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relatos Cielo Rojo

Los mejores relatos cortos

Pluma y escritura

Bienvenido a mi multiuniverso literario, donde infinidad de personajes desfilarán en historias que podrán relacionarse entre ellas, de manera más o menos intrincada.

Esta interconexión llevará, de vez en cuando, a diferentes cruces de caminos.

Si quieres saber más sobre el principio de estos pequeños universos enlazados, te recomiendo que leas El origen de los sueños.

Cada semana, iré publicando nuevos relatos y capítulos. Espero que disfrutes leyéndolos, tanto como yo escribiéndolos.

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¿Qué es un relato?

Antes de entrar a explicar lo que es un relato corto o breve, me gustaría repasar lo que se entiende por relato. El término tiene su origen, como no podía ser de otra manera, en el latín —relātus—.

Según la RAE, en su primera acepción, es un «conocimiento que se da, generalmente detallado, de un hecho» [sic]. En su segunda acepción, se describe simplemente como una «Narración, cuento» [sic].

Como es habitual, las definiciones de la Real Academia Española pueden resultar relativamente áridas. Esto es así, porque su objetivo no es la de dar una descripción pormenorizada de cada término, sino acotar una serie de características que permitan identificar el objeto de la definición.

En este caso, es importante entender que el concepto de relato no se circunscribe únicamente al ámbito literario. Como bien explica la RAE, es un conocimiento que se da o, mejor dicho, que se transmite, por lo tanto, puede ser tanto oral como escrito —relato literario—.

El segundo aspecto que describe lo que es un relato es su contenido. Por «conocimiento» se podría entender cualquier información aportada. Sin embargo, todos entendemos que los relatos, sean breves o no, han de contar algo, es decir, lo que se indica en la definición es básicamente una historia.

La primera acepción termina indicando que el relato ha de corresponder a un hecho. Esta descripción, que podría parecer incompleta, se complementa realmente con la segunda, al mencionar los sinónimos «narración» y «cuento». Esto es así porque, como todos bien sabemos, una historia puede ser ficticia o no.

Por supuesto, un relato necesita de tres elementos para ser transmitido, un relator —por ejemplo, yo mismo—, el propio relato —como las historias que irás encontrando aquí— y, sin duda, el más importante, un receptor del relato —tú, mi estimado lector o estimada lectora—.

Tipos de relatos literarios

Seguramente, más de una vez has oído hablar sobre los géneros literarios y seguramente que, como a la mayoría nos ocurre, te has hecho un lío sobre cuáles son. ¿Hablamos de cuentos de ciencia ficción, de relatos eróticos, historias de terror? No, para nada.

Hay que entender que los géneros literarios son grandes agrupaciones que abarcan obras de muy diversa índole. Luego, por supuesto, hay subgéneros y lo que nosotros conocemos habitualmente como géneros —policíaco, thriller, terror, erótico— sería una clasificación inferior a estos, basada en el contenido.

Pero veamos cuáles son los cuatro grandes géneros literarios y vayamos llegando, poco a poco, a lo que nos interesa.

Narrativa

Este tipo de relato se caracteriza, como su nombre bien indica, por la presencia del narrador. Esta figura es la que nos presenta los acontecimientos que se desean transmitir. Es decir, no acudimos a la historia tal cual sucede, sino que nos la cuentan y para hacerlo se utiliza la prosa.

Drama

Aquí, el relato se representa y por tanto no hay presencia de un narrador. Es el espectador quien asiste a los acontecimientos directamente. En su vertiente literaria, incluye el teatro, como una puesta en escena que añade aspectos no pertenecientes al drama —como la música y la parafernalia—.

El Drama es también un género cinematográfico, donde adquiere, quizás, su significado más comúnmente conocido.

Lírica

Las obras literarias incluidas en este género se caracterizan por centrarse en los sentimientos o en la percepción subjetiva del autor. La forma de expresarse es el poema y, aunque rápidamente todos los asociamos con versos —rima, ritmo—, lo cierto es que también pueden estar escritos en prosa —si bien, es complicado diferenciarlo del verso libre, se caracteriza por un estilo evocador—, aunque es más complicada su definición.

Elementos de la narrativa

Libro imaginario

Poco a poco, vamos llegando hasta donde queremos ir, el relato corto, pero, como estamos viendo, no son pocos los saltos que hay que dar.

Por ejemplo, antes hemos mencionado que un elemento característico de la narrativa es, obviamente, el narrador. Pero, ¿qué otros componentes hay?

Narrador

A éste ya lo hemos mencionado varias veces. Es quien cuenta la historia. Ojo, ya que hay que diferenciarlo del autor. En cierto modo, el narrador es otro personaje más, a veces participante del propio relato y otras sólo conocedor del mismo.

Narrador protagonista

Es un estilo muy común, en muchas obras, y se caracteriza por una historia contada directamente por el propio protagonista —La vida de Lazarillo de Tormes (1554)—. A mí, personalmente, no es un estilo que me guste demasiado, ya que me limita a contarlo todo desde el punto de vista de un único personaje y alrededor de lo que le sucede.

Narrador testigo

Aquí, el narrador se expresa en tercera persona y se limita a contar la historia desde fuera. No tiene conocimiento de lo que pasa por la cabeza de los personajes y es un mero observador. Tampoco se prodiga demasiado en mis historias, ya que, para mí, es esencial mostrar el punto de vista del personaje desde el que estoy relatando.

Narrador omnisciente

Juguemos a ser un dios. Ya que podemos contar una historia, hagámoslo controlando todos sus aspectos. Este narrador, que también se expresa en tercera persona, sabe todo lo que sucede, en todo momento y en cualquier lugar, incluso, es capaz de describir los pensamientos y emociones de sus protagonistas.

Estilo indirecto libre

Es un tipo de narrador omnisciente en el que su discurso se ve influenciado por el personaje desde el que se cuenta la historia. Es como si se estableciera una especie de vínculo entre el narrador y el personaje.

Este es el tipo de narrador que utilizo habitualmente y el que me parece más interesante. En mis historias, veréis que el narrador cambia de registro, en función del personaje que protagoniza la historia.

Personajes

Son los participantes de la historia. Cualquier definición más restrictiva podría dejar fuera cientos de historias. No tienen por qué ser personas, ni siquiera seres vivos.

Argumento

Es la secuencia de los sucesos que ocurren en la historia. Como todos ya sabemos, no tiene por qué ser lineal, pudiendo haber saltos temporales hacia delante —prospección— o hacia atrás —retrospección—.

El contexto

Es la situación que da pie a la historia, que tendrá lugar en un lugar y momento determinados, con unas reglas específicas. Este componente es crucial para que una historia resulte creíble, independientemente de que sea fantástica o no. Muchos relatos fallan en este aspecto y se vuelven incoherentes, al contradecir aspectos establecidos por su contexto.

Aquí, quiero insistir en la diferencia entre que un contexto sea creíble y que sea realista. Lo importante es la coherencia.

Subgéneros literarios de la narrativa

Dentro de la narrativa hay varios subgéneros, de los cuales, actualmente prácticamente sólo se utilizan dos.

Epopeya

Es uno de los subgéneros más antiguos, en los que se relata en prosa, las andanzas de un héroe ambientadas, habitualmente, entre dioses y seres mitológicos.

Cantar de gesta

¿Quien no ha leído el Cantar del mío Cid? Similar a la epopeya, en el que también se claman las virtudes de un héroe, pero durante el Medievo.

Leyenda

Es una narración sobrenatural, transmitida entre generaciones, frecuentemente de manera oral y en la que los sucesos reales y ficticios se entremezclan de manera imprecisa.

Cuento tradicional

Es una narración breve, de una historia ficticia, que se transmite por tradición oral y por tanto, de autor anónimo.

Mito

Es un relato, también fundamentado en la tradición, en el que se cuentan acontecimientos sobrenaturales, relacionados con dioses y seres mitológicos, para explicar determinados sucesos cotidianos o naturales.

Fábula

Es una historia protagonizada, generalmente por animales, en las que al final se incluye una moraleja a modo de lección.

Novela

Uno de los dos subgéneros literarios de la narrativa utilizados en la época actual, se caracteriza por ser de gran envergadura y de carácter abierto. Puede ser de menor extensión —por conveniencia se establece que inferior a las cuarenta mil palabras—, lo que se denomina novela corta.

Por su contenido, puede clasificarse según lo que mal entendemos como géneros y así tenemos novelas: de aventuras, bélicas, de ciencia ficción, costumbristas, eróticas, históricas, de misterio, negras, policíacas, rosas, de terror, del oeste e infinidad de diferentes tipos que incluso mezclan las anteriores.

Parte de lo que aquí publico son capítulos de novelas y novelas cortas que se engloban dentro del terror —Íncubo—, la ciencia ficción —El origen de los sueños— y otros tipos.

Las novelas suelen dividirse en capítulos que comprenden una o varias escenas relacionadas entre sí.

Cuento o relato corto

Llegamos por fin al formato más habitual entre las obras que aquí publico. Hablamos de narraciones breves que, como en el caso de la novela, son de contenido abierto.

Debido a su breve extensión, que se sitúa por debajo de la novela corta, su estructura suele buscar un mayor impacto en un menor recorrido y su trama suele limitarse a unas pocas escenas.

Como en la novela, encontramos relatos cortos de ciencia ficción, fantasía, de terror, etc.